Creo que ya está bien, que ya esperé suficiente, que mi destino
y tu casualidad son cosas diferentes, te demostré que no siempre sucede lo que
pensamos, porque es mejor soñar que amar lo que tienes entre las manos.
Queremos evitarlo y no podemos remediarlo, nuestro camino es el mismo y eso no
podrás cambiarlo. Sé que tienes miedo, que muestras algo que no eres, ya que
vives con lo que tienes y sueñas con lo que quieres. Siempre fue más fácil
conservar el presente que luchar para ganar o perder aquello que sientes. Miras
cuando no miro, piensas que no te entiendo, imaginas que río cuando no sabes
que estoy sufriendo.
Caminos entrecruzados que un día se dividieron quedando
esperanzas rotas de sueños que no existieron.

No hay comentarios:
Publicar un comentario